domingo, 5 de diciembre de 2021

PODEROSA ORACIÓN A DIOS PADRE

 Bendito seas Soberano Padre de los Cielos y la Tierra, hacedor de 

maravillas inconmensurables, fuerza divina de la Gracia. En tí

que eres Verbo, emanó la vida y de tu glorioso  nombre

surgió todo, mucho más de lo que conocemos e imaginamos.

Bendito seas por siempre Patriarca perfecto de la vida, yo te pido

 humildemente Amado Padre de los Ciclos, que por intercesión de 

San Cassiel Arcángel, intercesor por excelencia de tu palabra, hagas

llegar a mí aquello que debo recibir y que debo aprender, bajo el más

poderoso y puro manto de tu piedad inmedible, para que mi 

estructura y acción en este mundo y en esta vida tengan el cuerpo,

el peso y la expresión de tu fuerza creadora, para que la reflexión

abra paso rápidamente a tu Providencia Divina y para que el mundo

todo recuerde día a día lo indivisible de tu grandeza, pues ninguna 

palabra te puede contener.

Te lo pido también en el nombre de tu Santísimo hijo Jesús, ahora

y siempre por los siglos de los siglos, Amén.



ORACIÓN DE FIN DE AÑO






 Oh Señor mi Dios, dueño del tiempo y de la

 eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y

 el futuro. 


Al terminar este año quiero darte gracias infinitas

 por todo aquello que recibí de tí.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire

 y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue

 posible y por lo que no pudo ser.


Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que

 pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos

 y lo que con ellas pude construir.


Te presento a las personas que a lo largo de este año

 amé, las amistades y amores, los más cercanos a

 mí y los que estén más lejos.

 Los que me dieron su mano y aquellos a los que

 pude ayudar, con los que compartí la vida, el

 trabajo, el dolor y la alegría.


Pero también Padre, hoy quiero pedirte perdón,

 perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal

 gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. 

Perdón por las obras vacías, la falta de

 caridad y empatía por los menos afortunados y por

 el trabajo mal hecho. Perdón por vivir sin

 entusiasmo y sin agradecer cada día por tus

 bendiciones.


También por la oración que poco a poco fui

 aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. 

Por todos mis olvidos, descuidos y

silencios nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año y

detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin

 estrenar y te presento estos días que sólo Tú sabes

 si voy a vivirlos.


Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,

 el amor y la salud, la fuerza y la prudencia, la

 empatía y la sabiduría.


 Quiero vivir cada día con optimismo y bondad,

 llevando a todas partes un corazón lleno de

 comprensión y paz.


Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a

 palabras egoístas y mentirosas, cierra mi mente a

 pensamientos malsanos e hirientes y

abre mi ser a todo lo que es bueno, que mi Espíritu

 se llene de amor que esparza a mi paso.


Te pido Padre un año de bendiciones,  paz y alegría.

Gracias Amado Padre por escuchar y atender, amén.